"El río Ankh era posiblemente el único río del universo en el que los investigadores podían trazar con tiza el contorno de un cadáver".
Un buen día, el Patricio de Ankh-Morpork decide que la Guardia de la Ciudad (Turno de Noche), hasta el momento formada por incompetentes o visionarios, debería incluir a representantes de las minorías de la ciudad, léase enanos, trolls y... mujeres. Al Sargento Colon no le hace ninguna gracia ser el oficial responsable del entrenamiento de nuevos reclutas, sobretodo cuando Detritus (el troll) coge la espada como si fuera un palillo y destroza el espantapájaros, o cuando Cuddy (el enano) destroza a hachazos el maniquí de entrenamiento, o cuando Angua (la mujer) se... esto... se entorpece a si misma con el tiro con arco.
Mientras tanto, un aristócrata perfectamente normal ha encontrado una especie de ballesta capaz de disparar a gran velocidad pequeños trozos de plomo, y ésta se ha apoderado de su mente... Su objetivo es devolver al legítimo Rey de Ankh a su trono, pero el arma tiene su propio objetivo: matar. Y el Rey de Ankh no es otro que el Cabo Zanahoria de la Guardia de la Ciudad, que se encargará junto a sus nuevos compañeros de investigar los extraños asesinatos que se están produciendo...
Una novela fantástica (como toda la serie, vamos) sobre lo peligrosas que son las armas.
Título original: Men at Arms
Editado en castellano: Plaza & Janés.
Serie de la Guardia - 2