FECHA PREVISTA DE PUBLICACIÓN: 23 de febrero de 2006.
El 6º libro de la saga empieza en el mismo punto en el que terminó el anterior, "Harry Potter y la Orden del Fénix". El mundo mágico ha sufrido un shock al descubrir que Voldemort y sus Mortífagos han vuelto, y el saber que todos los esfuerzos del Ministerio de Magia iban dirigidos a ocultar este retorno a la opinión pública, en vez de luchar contra ellos, no ha ayudado a mejorarlo.
Comienza así la 2º Guerra Mágica... en medio del caos político, con el gobierno desacreditado y el Ministerio de Magia destruido. Una guerra que no solo afectará a la gente mágica... si no que entrará también en el mundo de los Muggles... lo que nos lleva a un primer capitulo muy divertido (de los pocos con los que te ríes abiertamente en un libro tan “oscuro”) con la intervención estelar de "El otro ministro".

Así, en El Príncipe Mestizo, Harry deja de aparecer en El Profeta como el “Niño que Vivió”, un chico desequilibrado por su infancia trágica y con ansias de fama y grandeza, para aparecer desde ahora como "El Elegido" (tranquilos, aun no se ha comprado abrigo negro ni gafas fashion). Un Elegido del que se dice que vencerá a Ya-Sabes-Quien cumpliendo una Profecía que nadie (o casi... porque hasta aquí tendréis sorpresa) ha oído, pero sobre la que todos especulan. Se convierte así en la gran esperanza mágica, y también en una estrella mediática a la que todos quieren conocer. No es una gran mejora para él a pesar de todo, pues se sigue sintiendo un espectáculo andante, con lo poco que gusta eso a los 16 años... aunque para los lectores sí que es gratificante, Harry vuelve a ser el héroe brillante que todos queríamos leer y del que nos encariñamos en "Harry Potter y La Piedra Filosofal" y en "Harry Potter y la Cámara Secreta".
Ya no es el metepatas difícil de reconocer de La Orden del Fénix al que ni sus mayores admiradores podían defender. En esta nueva entrega, Harry ha madurado, ha crecido, y ha aprendido (¡por fin!) de todo lo que ocurrió, confía ya en Dumbledore, y este también en él. De esta manera las cosas le empiezan a ir como a todos nos gustarían... al menos es así en un principio, porque cuando Ya-Sabes-Quien entra en escena... todo cambia.
Esta madurez no solo se le ve en su lucha contra el mal. Cambia también en cosas menos serias... como capitaneando el equipo de Quiddich... o en su imaginación desbordada cuando ve a cierta chica... bueno, eso mejor que lo leáis vosotros.
Entre sus amigos también van pesando los años, al menos, todo lo que pueden pesar los 16, que están muy bien conseguidos. No son los típicos adolescentes de película... si no que son como todos, con sus dudas, sus miedos... pero también con sus alegrías, éxitos, amores... Fantástico ver como Ron y Hermione crecen pensado y sintiendo de forma tan parecida a como lo hicimos todos.
Por supuesto, al comenzar el curso hay un nuevo profesor, en cuyo reclutamiento Harry será muy importante. Es un personaje muy interesante, muy “británico”, que no os dejara indiferentes... muy ambiguo, y con sorpresas muy interesantes, que consigue mantener la intriga sobre el personaje durante todo el libro. Rowling sigue profundizando también en los profesores que ya conocemos, su pasado, su historia... consiguiendo personajes profundos y complejos, superando el tópico de literatura exclusivamente infantil.
En el libro se desarrollará una batalla contra Voldemort mucho más privada que en la entrega anterior. Es menos evidente, una lucha sutil que solo involucrará a sus más directos protagonistas, y más basada en sospechas y pequeños gestos que en espectaculares combates. Obviamente estará Ya-Sabes-Quien, con sus Mortífagos, entre los que nos encontraremos más de una sorpresa, sustos, y traiciones; y un nuevo “malo” genialmente conseguido, el mejor de todos los libros con diferencia, a pesar de que no sospechas hasta la evidencia final, un personaje muy bien elaborado y con el que la autora nos demuestra que sabe construir una buena novela.
Por supuesto, se nos aclaran las dudas que la propia Rowling se ha dedicado a crear, esa misteriosa muerte de la que nos habla (esta vez no es muerte por tropezón, lo que siempre es un alivio), quien es el Príncipe Mestizo, y que papel juega en la historia... Pero la novela genera más dudas de las que nos resuelve.