Ha pasado un poco la tempestad, y la calma acecha. El festín ha sido servido, bueno, para muchos aún no por eso de las traducciones a velocidad caballo del malo, pero el libro está ahí, sección fantasía, versión original. Pero el hambre ya vuelve a los insaciados lectores, y es que todo sea dicho, la partición de caracteres que escogió Martin es un poco 'salvage', y me refiero al explosivo contenido del quinto libro de la entrega, A Dance with Dragons, con Jon Snow a la cabeza, Daenerys y sus dragones y la estrella radiante Tyrion.
Como el sr. Martin nos cuenta en su blog que no es un blog (así lo tituló él, Not a Blog, puesto que no quiere defraudar a nadie tras, pongamos por caso, 3 meses sin actualizarlo, que hay gente muy quisquillosa) sigue literalmente con las manos en la masa. No se le escapa ningún comentario del estilo 'ya queda poco' o 'estoy a punto de cerrar este personaje', con lo cual mis expectaciones empiezan a tirar largo. Pero hay un dato más; Martin se está mudando de casa, y por lo visto escribe sus libros desde un apartamento que tiene cerca de donde vive, pero aún así es mover toda su vida, sintetizada en millares de libros suyos y de su Parris, y me temo que va a afectar al resultado final. Toda variable presente en este complejo sistema va a tener su repercusión en el desenlace. Por lo tanto, yo le doy un año hasta que termine el libro. Hay que hacerse a la idea, y punto.
Si queréis dar un vistazo al manuscrito original de Martin, pinchad
aquí